** Mª. Dolores Pinto Cañón

Loly (Madrid, 30 – IV – 1960) Estudió en el colegio Corazón de María, dirigido por las monjas Esclavas del Inmaculado Corazón de María.

Loly con menos de un año, en brazos de su madre y con su padre.

Con un año, cuidando de su hermano Miry, año 1961

Cuando tuvo cinco años y tres hermanos varones, mi madre pensó en adoptar una niña, para que tuviera una hermana con la que jugar. Fueron mis padres a visitar lo que se llamaba antes las «inclusas», un orfanato. Alguna vez con nosotros.

Loly ejerce de hermana mayor, cuidando a su hermano Miry. Año 1962.

En brazos de su papá, con su hermano Miry.

Mi madre dice que los niños y niñas que estaban allá deseaban que alguien los acogiera. Le daba mucha pena. Pero Loly le dijo muy circunspecta a mi madre, que ella estaba muy a gusto, que no quería una hermanita, que por ella no lo hiciera. Y no adoptaron a nadie.

Loly, con la cuelga cumple dos añitos. A su derecha Goyín, al otro lado Miry.
La cuelga es una tradición de León, que se pone en los cumpleaños, y que mi padre exportó a la familia de Madrid.
La tía Mari Carmen, hermana de mi madre, se la ponía a todos los sobrinos.

De pequeña tuvo un dolor de espalda, con mucha fiebre. Varios compañeros de mi padre acudieron a ver qué le podía suceder. Uno de ellos había leído que a veces el dolor de espalda puede ser un dolor reflejo de apendicitis. Ante la falta de otro diagnóstico claro la llevaron de urgencia al hospital y así fue, la operaron y salvó la situación. Mi padre decía que siempre se aprende algo nuevo. Y que la medicina es una ciencia que hay que actualizar permanentemente.

(Loly con Miry y a la derecha con sus hermanos Miry y Gaby, y su prima Ana Ayala.)

Loly con su hermano José en brazos. Año 1964.

En su adolescencia participó en los grupos de convivencia del Obispo Perelló, colegio de chicos, del barrio de la Concepción. Fundado y llevado por los Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y María. Fue curioso que en ese ambiente, y según se ha sabido después, es donde se hizo una gran captación para la organización el GRAPO. No todos los grupos, ni mucho menos, pero era una forma de convivir y de ver críticamente la realidad. Ni mi hermana ni su grupo tuvieron nada qué ver con aquella situación, pero a mis padres no les gustaba demasiado.

Loly formando una fila, con Miry delante, a su lado la prima Ana, y seguidos sus hermanos Jose, y Gaby. Y el primo Quique con la pala.

Durante su adolescencia Loly fue muy protestona y discutía con mi padre, que decía se parecía a la familia de El Egido, de León. A los hermanos nos parecía un poco exagerada y dramática. Pero todo fue sotto voce. Sin embargo hasta se quiso cambiar de nombre, y llamarse «Soledad». Incluso en París le llegó a plantear a mi padre que para qué venimos al mundo. Le dije que estudiara filosofía, pero no, estudió medicina. Mi padre le contestó «anda, no digas gilipolleces».

Loly y Miry

Una anécdota que recordamos es la que nos contó la abuela Lola, que recibió una postal de su nieta Loly, en la que decía «Estamos bien, Gaby tiene fiebre, Miry se ha caído y tiene una herida, a César le duele la garganta, José se pinchó con un clavo….». La abuela se reía: «Bueno, el caso es estar bien».

Colegio al que fue Loly. Foto del año 2020.

De pequeños tanto ella como sus hermanos fuimos a aprender a nadar en la piscina de verano y al cine del colegio Obispo Perello, abierto para la gente de la zona. Rivalizaba este colegio con el nuestro, «Nuestra Señora de Begoña», una filial del Instituto Ramiro de Maeztu. Estaban cerca y alguna vez en el parque de Quintana hubo sus más y sus menos entre alumnos de ambos colegios.

En la rosaleda del Retiro de Madrid.
Loly frente a la basílica de la Virgen del Camino – León

Se empeñó en hacer medicina, porque nuestros padres insistían en que algo más sencillo, que «para una chica» bastaba hacer enfermería o maestra. Se matriculó en el CEU, Centro de estudios Universitarios, Fundación San Pablo. Recuerdo oír hablar de un profesor «Molla», doctor Molla que debía ser muy duro, pero un mito para el alumnado. Le dio clase de Citología en primero de carrera y en segundo Histología. Mi padre fue muy práctico y le decía que no se quejase de que exigiera mucho y que se aplicase.

Las tres Lola. La abuela Lola, mamá Lola y Loly. Y una cuarta y quinta: Las bisabuelas de ésta: Dolores Maestro y Dolores Braña. Lola Pinto, Lola Cañon y Lola Ruiz.

( En Marne, en el patio de la casa de la tía Lola, dando de comer a las gallinas con sus hermanos. Y Loly con Gaby y Miry en bici.)

Ha sido la única de los hermanos que ha fumado. Una vez en Suecia encendió el cigarrillo en la habitación y se activaron las señales de alarma contra incendios.

De tirolesa en el chalé de Moralzarzal.

Loly su primera comunión. A su derecha Jose y Gaby. Al otro lado Cesitar y yo, que estaba muy enfadado porque César se comió su chupa chus y a mí me lo quitaron porque él se emperró con el mío y ¡cómo es el pequeño! Me quejé varias veces, pero mi padre me decía «no digas tonterías, ¿qué más te da?, pero sí que me daba lo mismo, porque era el mío
y lo quería comer al día siguiente. Y con sus padres y hermanos.

Loly en el balcón de la casa de sus abuelos de Madrid en la calle Alonso Cano, haciendo sus pinitos con la guitarra.

Loly una admiradora del torero Joselito. Con su mamá. Y en las navidades de 1992 con Rayo en brazos. A su izquierda Humbertido de la sierra. Frente a él César con su hermano Sergio y al lado Lety. Detrás la madre de «los humbertitos», Mª. Luisa.
Elena Pulido, la madre y el padre de Loly y su amiga Paz.

Hizo las prácticas y hasta una tesis doctoral en el Hospital del Aire sobre: «Correlación de la histamina en el lavado bromoalveolar en el enfermo con asma». Lo estudió desde la anatomía patológica. Fue dirigida el doctor Gómez de Terreros. Hizo un trabajo como práctica de neumología, experimentando con biopsias sobre la alternativa a la anatomía patológica de esta enfermedad, sin encontrar restos una vez que se supera la enfermedad, contradiciendo los estudios hasta entonces llevados a cabo. Su trabajo fue publicado en una revista científica y la llamaron para asistir a un congreso en Sevilla (1990) Para asegurarse del resultado de los estudios que hizo el departamento que la dirigió fueron diferentes y contradijeron los resultados de Loly, por lo que decidió no ir al Congreso y planteó que debían darse de baja al no corresponder la evidencia con lo publicado en la revista. Al doctor que dirigía la tesis le pareció mal y al volver ella de sus vacaciones en Egipto la echó, algo que vivimos en la familia con gran preocupación. Lo denunció en el Colegio Oficial de Médicos y le dieron la razón, pero sin consecuencias prácticas, ya que en aquellos tiempos no había vínculo de contrato ni nada en el tema de las tesis, era un «honor».

Diploma. Loly abajo en la primera columna. En la misma fila de abajo la tercera por la izquierda es su amiga Paz.

Ha trabajado haciendo sustituciones, luego en la compañía aseguradoras como «ASESLAS y ASISA. Además lleva una consulta de reconocimiento de conductores y otras prácticas que exigen un carnet con el visto bueno de la autoridad sanitaria: de caza, de buceo, armas y demás. Se ubica en la clínica que fundó mi padre con el doctor Gómez Lobo, tomando el relevo de aquel consultorio.

Balcón de la consulta de Loly, en Hermanos García Noblejas,
luego llamada la calle de la Institución Libre de Enseñanza.

En una de las consultas que hizo de la Seguridad Social en el ambulatorio del barrio, tuvo de paciente a la abuela de Belén Esteban, que fue con su nieta. Vivían en el edificio contiguo al nuestro en la calle de Alcalá, donde llevaban la portería del mismo. Mi hermana la vio muy diferente a la imagen de la televisión, y así se lo hizo saber coloquialmente. La respuesta fue que ella ante las cámaras representa un papel, es una actriz que hace un guion cuyo tema es parte de su vida.

Aficionada a los toros, ha llegado a viajar muchos kilómetros para ver alguna corrida. Su torero mítico es Joselito, José Miguel Arroyo. No se perdía ni una corrida.

Loly con Joselito, viendo fotos del arte de la tauromaquia.
Representando a una peña taurina, Loly condecora a su torero favorito, Joselito.
Y con Espartaco.
También ella hizo sus pinitos en una capea.
Dándolo todo. Valor taurino y muestra del arte de la tauromaquia.
Con Rayo en brazos, su primer sobrino. Yolanda a su lado. Año 1988.
Loly de testigo de la boda de su hermano Miry y Yolanda (tras ella.)
De padrino Benjamín, el hermano de la novia, que cede el bolígrafo para la firma del acta. Año 1992.

Practicó natación. Ha llevado a todos sus sobrinos a Walt Disney de Francia.

(En EuroDisney – París con Daira y Lucía;
Con Ramirín y Mireia; Con Omar y con Elisa y Elsa.)

Haciendo el Camino de Santiago.

De viaje en Egipto.
Con su amiga Mary Paz en Jordania. Compañera ésta de estudios de medicina.
Loly en Moralzarzal con los sobrinos Pinto Prieto: Daira, Elsa, Ramirín, Rayo y Omar. Año 2002.
Amaya, la amiga del colegio de Loly. A su lado, sentado, su marido Enrique.
Y de pie entre ambos, su hijo, Javier, de quien Loly es su madrina. En la boda de Loly. Año 2008.

(Loly con la tía Lola, y en el salón de casa.
Tras ella un retrato de su madre cuando niña
.)

Las tres lolas: la abuela Lola, mamá Lola y Loly.

En un crucero con la tía Mari Carmen, acompañadas por el capitán del barco.

Loly con la sobrinada. En sus brazos Mateo. A su derecha Mireia con su hermana Laya en brazos. A la izquierda de Loly: Elsa, Pablo, Ramirín y Omar.
Tras éste su hermano Rayo y a la derecha de éste Dunia, Elsa, Elisa y Lucía. Año 2004.
Cumple 58 años. Con la cuelga típica de León. Y de los Pinto Cañón.
En el río Tuerto, cuando pasa por Santibäñez de la Isla – León. Con su hermano Miry y sobrinos Ramirín y Elsa. Año 2007.

Con su hermano Miry, año 2025

El año 2008 se casa con Jorge García Martínez (Hermisende – Zamora, 1958) estudió en la escuela del pueblo. Siguiendo los pasos de su padre hizo oposiciones en Zamora para Correos, aprobándolas en 1988. Le dan plaza en Alcalá de Henares donde vivirá hasta casarse. (Dice que es el lugar de España en donde dos huevos son dos pares). Tras contraer matrimonio se fue a vivir a Madrid. Trabaja en Coslada, hasta jubilarse.

Jorge, muy aplicado en el colegio. El plumín en la mano, la enciclopedia «Álvarez» y el teléfono negro de aquellos tiempos,
que como diría mi madre «los años del cuplé».
Loly y Jorge, a la izquierda, el día de la boda.

Jorge es hijo de David García (Hermisende, 1917 – 2016) y Guadalupe Martínez Rodríguez, doña Lupe, (Hermisende, 1931 – Madrid, 22 – I – 2024) David trabajó de cartero y de agricultor. Es, a su vez, hijo de David, natural de un pueblo cercano, Acevedos, y su madre gallega. La abuela paterna de Jorge por parte de padre es Paulina. Por parte de madre, los padres de ésta son Ana María y Manuel, que viajó de joven a Cuba, Argentina y EE.UU., en busca de trabajo y fortuna, que no encontró, y mucha penuria al coincidir con la crisis de 1929. Fue con un vecino y entraron en los Estados Unidos ilegalmente. Volvió al pueblo y se casó.

Doña Lupe y su marido David. Dibujo de una foto, hecho por Sara Potxemutxka, la pareja de Rayo Pinto.
Doña Lupe, el día de la boda de su hijo.

Jorge era forofo del club de fútbol Barcelona, pero con el tema del independentismo dejó de serlo. Los domingos hace una paellas que son famosas en el ámbito familiar.

También a Jorge le gusta ir a ver las corridas de toros.
Loly en un paraje de Hermisende. Puente sobre el río Tuela.

Loly con sus hermanos: Jose, Miry, Gaby y César.

Y los manjares pantagruélicos de Loly y Jorge. Después de comer la paella que hace Jorge los domingos. Año 2019.
Loly posando orgullosa con el escudo de los Pinto que estuvo colocado en el chalé de los Pinto Cañón de Moralzarzal desde los años 1971 al 2006. Está en Hermisende, «Bella senda», de Zamora, de donde es Jorge. Año 2022.

Loly ante la catedral de León, julio de 2024, al asistir a las Jornadas de los Pinto de León.
Una patriota de los Pinto.

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