Gabriel, Gaby (Madrid, 28 – XI – 1962) De pequeño tuvo que guardar reposo, incluso cuando íbamos de veraneo a la playa. Según mi madre es lo que hizo que fuera tan metódico y formal.

El príncipe destronado era yo, al que coge papá. Y Loly.
Cuanta mi madre que pusieron un ventilador en casa para que no pasara calor durante el verano, ya que no podía salir apenas. Al verlo gritó Gaby lleno de orgullo «¡somos ricos!» También que cuando veraneamos en Denia, Gaby tenía que guardar reposo por su hepatitis. Se tenía que quedar en el apartamento con ella mientras que los demás bajábamos a la playa. Se rebeló y cuando nos íbamos sus hermanos él se ponía a correr alrededor de la mesa dando vueltas. No le quedó más remedio a nuestra madre que bajara con los demás, y a la sombra jugaba con un cubo y una pala.

Una vez la pipera de la calle Sambara, cerca de donde vivíamos, nos regaló un juguete. Era amiga de mi padre. Cogimos un caballo de plástico, de vaqueros y cada uno algo. Él no quiso nada y la pipera le dio unos caramelos. Al salir se puso a llorar, que quería un caballo de los de los vaqueros de plástico. «¡Pues dilo!», le dijo mi padre, pero se quedó sin él.


La tía Marisa observando llevando sobre sí a una sobrina.
De pequeño fue al colegio Santo Ángel, Santo Ángel de la Guarda, en la carretera de Aragón, hoy calle Alcalá 587. Era un colegio de chicas, pero nos aceptaron y también a mis primos (a modo de guardería) hasta que empezásemos el colegio, que por aquel entonces era a los seis años. En él íbamos por la mañana, comíamos y por la tarde nos iban a recoger, muchas veces Corchero que trabajaba de administrativo en la consulta de nuestro padre. La hermana Carmen nos ha venido a ver a casa hasta hace poco. Siempre la recordamos. A Gaby le tenía un cariño especial.


Después estudió en el colegio Nuestra Señora de Begoña (FUHEM, Fundación del Hogar del Empleado, filial del Ramiro de Maeztu) Además de las clases había actividades extraescolares, donde conoció a Miguel Blanco, un ex alumno, que luego fue un famoso locutor de radio, «Espacio en Blanco», que abordó temas de charlas que dio en el colegio sobre ovnis, civilizaciones antiguas. Aunque daba francés con su profesor Buenaventura, también en extraescolar aprendió inglés.

Ángel Iglesias. Foto del año 2021.

Recuerda a su profesora de química, la señorita Conchita, que luego fue directora. Falleció recientemente. La fue a visitar al colegio, porque gracias a ella se aficionó a la química, que es la carrera que estudió posteriormente y que ha determinado su vida al trabajar como docente de esta materia.

Tras él Miry. Delante César y a la derecha de la foto José.


(Gaby con sus hermanos de viaje.)
Practicó el deporte de water polo, en el club Concepción, siendo portero en este deporte, a veces suplente. Su estilo favorito fue el de braza.

Hizo el COU en el instituto San Isidro, de Madrid. Un centro fundado el año 1625 y por el que han pasado muchos personajes ilustres de la cultura, la ciencia y el arte. Es el centro más antiguo de España, puesto en marcha por la orden de los jesuitas. Gaby se ha interesado mucho por un antiguo alumno que estudió en este Instituto y que tiene que ver con la que luego fue su profesión, y ha realizado un estudio sobre él: Andrés Manuel del Río (Madrid, 1764 – Ciudad de México,1849) que descubrió un elemento químico: el Vanadio. Este elemento nunca se halla en estado puro, sino combinado en varios minerales, carbones y petróleos; se usa mezclado con el acero para aumentar la resistencia del mismo para fabricar muelles o resortes y piezas de motores y en mecanismos de transmisión; se utiliza también como revelador fotográfico y en la fabricación de vidrios transparentes. Es También vital para el funcionamiento de algunas enzimas. Se llamó con este nombre en honor a la diosa escandinava de la belleza Vanadis, dado por un científico sueco que creyó haberlo descubierto, pero treinta años antes lo hizo el científico español. Algunos propusieron cambiarlo de nombre: Rionio (en honor al apellido del Río) A propuesta de Gabriel Pinto el pleno del ayuntamiento de Madrid del 28 de enero de 2020, dedica un espacio público o edificio público de carácter científico a este científico y naturalista, que estudió en Alcalá de Henares, para hacer después ingresar e la escuela de Minería de Almadén. Estudió química en París. Al fundarse en Nueva España el real seminario de Minería fue a trabajar como colaborador. Apoyó a los indígenas de México y fue elegido diputado.

De estudiante de Ciencias Químicas en la universidad Complutense de Madrid.

En el mercado de la Plaza Mayor de León. Año 1988.

En COU daba clases de filosofía el profesor Mañero, un hombre mayor que aquel curso se iba a jubilar. Antes de comenzar sus clases mandaba estar en silencio, para pensar. Luego se persignaba y oraba en silencio y quien quisiera acompañarle. Explicaba con enorme claridad, reconociendo ser tomista. Durante los exámenes se ensimismaba.

Estudió Ciencias Químicas en la Universidad Complutense de Madrid, donde sacó el doctorado. Fue profesor de Ingeniería Química en la Universidad Politécnica de Madrid (1985), donde sacó la cátedra (2010) Muy preocupado por la didáctica de esta materia se ha especializado en ello y en la Historia de la Física y la Química. Dentro de la escuela de Ingenieros Industriales forma parte del departamento de Química Industrial y del medio Ambiente. Dedicado a la investigación de aplicaciones y caracterización de los polímeros.



Con Rayo. Año 1988.
Ha investigado sobre propiedades de materiales poliméricos y compuestos de matriz polimérica, así como sobre la historia y la didáctica de las ciencias. En esto último ha destacado por la preparación de herramientas educativas que relacionan la ciencia con la vida cotidiana (termodinámica del enfriamiento del agua de botijos y otros recipientes cerámicos, hidratación osmótica de legumbres, bebidas autocalentables, efectos especiales en cinematografía…) En su faceta de divulgador ha participado en muchas ferias científicas en diversos países.

En la revista «Ciencia y Técnica en la Universidad», editada por la Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de la Técnica ha publicado un trabajo sobre la biografía y aportaciones científicas de Antonio de Ulloa, como recurso para actividades de aprendizaje integradas en las distintas etapas educativas. Este personaje tiene una estatua en la fachada de la sede del Ministerio de Agricultura, en Atocha – Madrid. Sin embargo no es muy conocido popularmente. De ahí el interés de Gabriel de acercar el conocimiento a la sociedad. Naturalista y militar sevillano, este personaje de joven se incorporó como marinero a una expedición científica patrocinada por Francia. El barco fue asaltado y a él lo capturaron los corsarios británicos, lo que le hizo acabar en Londres. Acabó en la Royal Society de este país y volvió a España bajo el reinado de Fernando VI. Fue capitán de barco. En 1748 se publicó su libro «Relación Histórica del Viaje a la América Meridional«, en el que describe la existencia (en los lavaderos de oro del Chocó – Colombia), de un metal que no se puede fundir, al que dio el nombre de platina. Este metal es el platino y por esto se considera a Antonio de Ulloa su descubridor. Fue gobernador de Louisiana – EE.UU. Tras largas y complejas vicisitudes acabó siendo General de la Armada Española.

Partiendo de curiosidades para captar el interés y la atención de sus alumnos y de personas inquietas por saber, Gabriel Pinto ha impartido enseñanzas de química para alumnos de ingenierías y cursos sobre didáctica de las ciencias para profesores de distintas etapas educativas. Coordinador y autor de un libro colectivo: «Didáctica de la química y vida cotidiana» (2003). El año 2017 participó en el proyecto Acientix, para la mejora de la didáctica y la tecnología abierta a todos. Este mismo año participó en las Jornadas sobre Energía y Educación. Ha sido galardonado en la XX Edición de «Ciencia en Acción» de Física y Sociedad como divulgador del conocimiento sobre la Tabla Periódica. Nominado como mejor docente de España (2018) en el Premio Educa Abanca.

Ha publicado un artículo: «El Año Internacional de la Tabla Periódica desde la filatelia», en la revista «Anales de Química» de la real Sociedad española de Química (RSEQ), donde se revisan las emisiones postales con motivo del Año Internacional de la Tabla Periódica (2019) en distintos países y se aportan ideas para la enseñanza y la divulgación científica.
Como anécdota que afecta a nuestro apellido Gaby nos cuenta que el primer nombre del platino fue «platina de Pinto» por encontrarse en el río colombiano de ese nombre.

Resumiendo: Ha participado en 70 proyectos de investigación y de innovación educativa, en muchos casos como coordinador, habiendo presentado los resultados en más de 130 ponencias en congresos y en 160 artículos en revistas nacionales e internacionales. 50 de estos artículos tratan sobre propiedades de materiales poliméricos y química aplicada, y los otros 110 sobre didáctica de las ciencias experimentales y la tecnología (aprendizaje basado en problemas/casos contextualizados en la vida cotidiana, competencias STEM, aprendizaje activo…), así como sobre divulgación e historia de la ciencia.

La Fundación Ramón Areces le otorga el Premio COSCE (Confederación de Sociedades Científicas de España)
a la difusión de la Ciencia entrega do en diciembre del año 2020.
También es autor o editor de otros 15 libros, como «Química al Alcance de Todos» (Pearson, 2006), y «Enseñanza y Divulgación de la Química y la Física» (Garceta, 2012). Ha sido promotor de las Jornadas «¡Cumple con la Química!» (2012), fomentando actividades lúdicas con el fin de animar a los niños y niñas a aficionarse a la Química. Cuatro años después desde el Grupo de Innovación Educativa de la Didáctica de la Química elaboró una ponencia sobre la dificultad de los alumnos para resolver problemas de química, partiendo de un caso de balance de la materia (saber las corrientes de energía en los procesos químicos: temperatura, presión, flujo molar, entalpías, etc).
Ha recibido una veintena de premios, destacando varios del certamen internacional Ciencia en Acción, de excelencia docente, de innovación educativa, de investigación, y el de divulgación científica “José María Savirón” de la Universidad de Zaragoza.


Ha impartido más de 50 talleres de divulgación científica para el público en general y colaborado en la organización de más de 30 jornadas para profesores, habiendo impartido cerca de 50 conferencias y talleres sobre temas de enseñanza en distintas ciudades españolas y países (Estados Unidos, Venezuela, Argentina, México, Italia, Dinamarca, Rusia, Alemania, Austria, Hungría y Suiza).
Miembro de 7 comités editoriales de revistas y de 10 sociedades científicas, es presidente del Grupo Especializado de Didáctica e Historia de las Reales Sociedades Españolas de Física y de Química. Ha desempeñado distintas actividades de gestión, como evaluador para agencias de calidad universitaria, Subdirector de Innovación Educativa de su Centro y Coordinador del Grupo de Innovación Educativa de “Didáctica de la Química” de su Universidad. Recientemente, fue elegido embajador del proyecto educativo europeo Scientix que promueve un aprendizaje activo de las áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) en todas las etapas educativas.

En su quehacer científico se hizo popular al salir desde 1994 en muchos medios de comunicación, a raíz de la investigación sobre la termodinámica del botijo. Un trabajo científico que tuvo gran repercusión mediática, por ser un objeto tan característico de nuestra cultura española y que publicó en la revista norteamericana Chemical Engineering Education. El nombre de botijo carece de traducción en un solo término en inglés, por lo que lo describió como «earthenware pitcher with spout and a handle«. Se sabía desde hace siglos que el botijo enfría el agua. Sucede por la evaporación del agua que exuda a través de los poros de la arcilla, por lo que si se barniza pierde esta función; es un fenómeno similar a la refrigeración de la piel por evaporación. Para cuantificar el fenómeno, Gabriel Pinto pesó y midió la temperatura del agua contenida en un botijo, con el paso del tiempo, a humedad y temperatura externa constante. En el tratamiento físico y matemático le ayudó el profesor José Ignacio Zubizarreta y lograron dar con la conocida en muchos foros como la “fórmula del botijo”, que en realidad son dos ecuaciones diferenciales.

Con el tiempo, siguió trabajando en el tema, y contactando con otros
científicos que abordaron aspectos como la importancia del clima: el
botijo necesita un ambiente caluroso y seco para enfriar el agua, por lo
que se conoce tradicionalmente, de forma similar o con otros diseños, en
países de clima mediterráneo y no en otros muchos. Un caso particular
que estudió también fue el diseño del «pot-in-pot» del profesor
nigeriano Mohammed Abba. Este diseño ha permito que en algunas zonas de
África sin acceso a la electricidad, niñas que recogían espinacas y
otros productos agrícolas los pudieran almacenar varios días en el
interior de dos recipientes de cerámica porosa separados por arena
humedecida, manteniendo una temperatura en que se conservan mejor por el
enfriamiento, y así disponer de más tiempo libre y poder ir a la
escuela.
El año 2020 ha recibido el premio de la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE) como reconocimiento a su de continua y efectiva labor de difusión y promoción de la ciencia.

Debido a la pandemia el año 2020 ha participado vía online, en un congreso celebrado en Ecuador con una conferencia sobre el aprendizaje activo de las ciencias. Y en Bruselas en un Festival de la Ciencia sobre la vasija africana cuyo uso se fundamenta en la fórmula del botijo. El 10 de noviembre también una charla en homenaje a Andrés M. del Río, por ser el día en que nació este pionero español de la química.





La portada de algunos libros de Gabriel Pinto, algunos colectivos y otros editor.
Ha hecho sus pinitos en literatura con un cuento Finalista del certamen “Lenteja de Tierra de Campos”. VII concurso de microrrelato: Legio X Gemina» (2020) Trata de un romano en la ciudad de Lancia (asentamiento romano en lo que luego sería León), que prepara un guiso de lentejas con castañas.
Hace colección de las figuritas que salen como sorpresa en los roscones de Reyes. Es muy curiosa, porque se ve la evolución de las mismas, en cuanto al material con las que están hechas y las formas y a lo que representan, que va cambiando con el tiempo.

También de billetes de metro, tranvía y autobús capicúas, que empezó nuestro padre y se los regaló. También tiene todas las papeletas de todos los partidos que se han presentado a las elecciones desde el año 1976.

El rey saluda a Gaby el 1 de marzo, al coincidir en la visita al Cristo de Medinaceli,
año 2024.

Durante unas jornadas sobre pedagogía de la química, en Alicante. Año 2024.


Elegido para hacer el pregón del Arenal, el pueblo de su familia política.





«La historia épica de la tabla periódica», en la E.T.S. de Ingenieros Industriales de la Universidad Politécnica de Madrid. Paseo de ciencia y cultura por Madrid (delante del Ministerio de Agricultura, en Atocha), en el que reivindica a cuatro Españoles que descubrieron tres elementos químicos, Wolframio, Vanadio y Platino. Llevando la cultura de la química a las calles y en las aulas.

Gaby en su intervención en un encuentro del colegio al que fue, «Begoña»,
durante unas jornadas con alumnado y profesorado antiguos.
Enero 2025. En el local Zigia 28.
En junio volvimos a subir al Pico del Águila en Moralzarzal. Seguimos la tradición de comer el melón que nace junto al manantial, al dejar las semillas cada vez que subimos.


Casado el año 1994 con Elena Pulido Fernández, ( 2 enero 1969), que es Ingeniera Industrial por la Universidad Politécnica de Madrid (1993), donde Gaby impartía clases de química. Allá se conocieron.


Elena, año 1989.






Elena Trabajó en EMTE (Estudios, Montajes y Tendidos Eléctricos) Sistemas como Directora de Calidad, Prevención y Medio Ambiente. Actualmente es Adjunta a Dirección & Directora de SGIDedicada a temas de calidad, medio ambiente y prevención. Es Consejera Delegada y Jefe de Departamento de Clasificaciones de la empresa COMSA, empresa del sector de ingeniería e infraestructuras, como las ferroviarias, aeropuertos y demás. Máster en Dirección Financiera (2005) en ESIC- Escuela de marketing Empresarial. El 12 – XII – 2018 se inscribe en el registro mercantil como apoderada de la empresa Fergrupo Constructores de técnicas ferroviarias (SA SUCUR)







Entre los años 1989 y 1993. Con rayo y Omar. En Vegacervera – León y en París.
Y en un pueblo de Toledo en el chalé de Rafa y Antoñita, con ésta.

Elena es hija de Valeriano Pulido Salgado (Arenal- Ávila, 14 abril 1932.) Guardia civil y electricista. Y de Matilde Fernández Torre (Madrid, 18 – VIII – 1935) Costurera y ama de casa. Valeriano, un hombre campechano y socarrón, consideró una suerte estar enfermo cuando el año 1981 el teniente Tejero de la Guardia Civil pretende dar un golpe de Estado contra la democracia. Un año después Valeriano pasó a formar parte de los haberes pasivos del Ejército (Boletín Oficial del Ejército,12 – VIII – 1982) Una figura legal que en la que ya no se incluyen nuevas altas a este régimen desde 2011, por lo que desparecerá .

Según Valeriano su apellido tiene origen francés, «Polite», que quiere decir educado, elegante…


Elena y Gaby con el rey de España, don Felipe de Borbón y Borbón,
cuando coincidieron en la visita anual del 1 de marzo a Medinaceli. Año 2024.
Hermana de Elena: Silvia Pulido Fernández, (Madrid, 26 – IV – 1964) Es médico de familia. Trabaja en el Centro de Salud de Vicalvaro – Astilleros, Madrid. Ha publicado trabajos como el de sobre enfermedades demartológicas como motivo de consultas en atención primaria (2006) Ha impartido conferencias sobre la vacuna antineumocócica en el XII Symposium Internacional y del tema clínico para prevención y tratamiento del tabaquismo (2017) Ha participado en Congresos, como Jefa de Estudios de la Unidad Docente Multiprofesional de Atención Familiar y Comunitaria, en la II Jorrnadas de Médicos Rurales (2018)
Casada con Juan Antonio Romero Torres, (Beas de Segura- Jaén, 9 – VII – 1960) Es ingeniero industrial. En la Universidad en Internet, UNIR, ha impartido cursos como profesor sobre «Requisitos que el inventor debe tener en cuenta durante el procedimiento de registro de una solicitud de patente para elegir la oficina de patente más conveniente para su caso». Ha trabajado en Elzaburu en el departamento de patentes (2002)

Elena con su hermana Silvia y su cuñado José Antonio. Año 1990.
Tienen dos hijos: Paula y Alejandro.
Paula Romero Pulido, (Madrid, 8 – XI – 1994. Es médico por la Universidad CEU San Pablo de Madrid. Ejerce en Ávila, donde hizo el MIR. Ha elaborado trabajos sobre la prevención del tabaquismo en revistas de la Sociedad Española de Neumonología y Cirugía Torácica.
Alejandro Romero Pulido, (Madrid, 23 – III – 1998) Está terminando el Grado en Ingeniería de Tecnologías y Servicios de Telecomunicación.

Gaby y Elena tienen dos hijas: Lucía y Elisa.


Elena Lucía, (Madrid, 13 – XII – 1995) Ha estudiado grado en Medicina por la Universidad Complutense de Madrid. Tras aprobar el MIR se ha especializado en dermatología, las patologías de la piel.


Lucía.

Ramirín, Lucía. Detrás de ella Daira, a su lado Omar, Rayo con Mireia Pinto Roig en brazos.


(Vestida de ballet con su hermana Elisa, año 2001; Jugando con Daira en la pradera del chalé, año 2004.)

Con su prima Daira, en la cima del Pico del Águila, reponiendo fuerzas. Año 2002.
Ha hecho las prácticas en el Hospital Universitario Gregorio Marañón (2016) Tras las pruebas y examen del MIR ha logrado (2020) plaza en el hospital de Alcalá de Henares como especialista en dermatología, médico de enfermedades de la piel.

Ha practicado gimnasia rítmica, participando en campeonatos de España. En Castellón en el 2012 y otros más.

Hace colección de marca-páginas.




El mes de septiembre de 2022 Lucía viajó a Oporto, de Portugal, donde vio varios carteles que hacen alusión al apellido Pinto. Entre otros el de una de las mejores marcas de vino.



En Dublín junto a la estatua del autor de «Dublineses» y «Ulises», James Joyce. Año 2023





Lucía en Australia, adonde ha ido para hacer un curso de especialidad médica:
Dermatología. Año 2023.

En Ámsterdam, participando en un congreso de medicina. Coincidió con su prima Daira Pinto. Orgullosa ante la Casa de Pinto, de familia judía y portuguesa.
El año 2025 volvimos a subir al Pico del Águila, desde Moralzarzal. Lucía con su padre y su prima Daira y tíos Yolanda y Ramiro. Salida desde la puerta del que fuera el chalé Los Pinto, yendo Pedro a despedir a los excursionistas como en los viejos tiempos y todos orgullosos en la cumbre.



Elisa María (Madrid, 9 – VI – 2020) Está cursando el Grado en Ingeniería Biomédica por la Universidad Politécnica de Madrid.

Sus estudios son para fabricar e inventar aparatos de uso médico, como respiradores, electrocardiogramas y otros.




Ha practicado gimnasia rítmica, siendo seleccionada para la beca Europa XIII de la Universidad Francisco de Vitoria.



más luz que cristal y más fe que luz.

En octubre de 2023 participó en el concurso «El Cazador» de RVE-1







Elisa, acompaña de su hermana Lucía, celebrando el cumpleaños 24, en León durante la Jornada de los Pinto de esta ciudad. Julio de 2024.


en busca de la historia de sus ancestros. Año 2020.
En mayo de 2022 Gaby subió al Pico del Águila para recordar viejos tiempos. Dos días después fue a Turquía a un Congreso. Entre la bandera de León y la turca.




para la didáctica de la Química. Octubre de 2022.
